martes, 16 de junio de 2009

Inauguraciones y elecciones

No se cuando se diseña la estrategia, pero si cuando se da el primer paso. El 23 de abril día de la Comunidad Autónoma. Se convoca una reunión para programar la fiesta, un día que al estar en medio de la semana, impedirá a unos cuantos dar su opinión sobre las fiestas.
Los días festivos oficiales los fijó el Ayuntamiento en su reunión 27 de noviembre de 2008 para el 2 y 3 de junio. Esto afecta a los trabajadores por cuenta ajena que trabajen en Espeja, no que residan alli, por ejemplo el secretario. Sin embargo los niños tendrán que ir al Colegio o al Instituto a San Leonardo o a Huerta. No sé quien decide los días de fiesta, aunque lo supongo. Como contraposición, para Orillares fija el 25 de julio y el 21 de octubre y ahí me parece que decide más el pueblo que una individualidad.
El siguiente paso es un bando del Alcalde en que anuncia que el día 2 de junio, día de San Marcelino, la vicepresidenta de la Junta, María Jesús Ruiz vendrá a inaugurar dos obras:
  • Una la cubierta de la Casa Consistorial que reabrió sus puertas el día 15 de septiembre de 2008, es decir, ocho meses y medio antes.
  • Y otra el Abastecimiento Mancomunado de Aguas, de las cuales, por lo que yo tengo entendido, aún no bebemos.
El tercer paso es la ceremonia de inauguración propiamente dicha, la cobertura de la prensa y las fotos ante el Santo.
Yo había visto que los que tienen el poder, en lugares con gran cantidad de población, hacían inauguraciones días antes de las elecciones con el objeto de convencer a los indecisos para que les voten.
No me deja de sorprender que el PP haya intentado arañar el voto hasta en el municipio de Espeja.

Las fiestas patronales, los Santos y San Marcelino

Las fiestas patronales vienen siendo tradicionalmente enfocadas desde dos puntos de vista, el religioso y el civil.
Desde el punto de vista religioso, me parece que el Santo Patrón es un ser que, según la tradición sufrió martirio por defender sus ideas, aceptando las torturas y la propia muerte con humildad y sin violencia.
Sin restarle méritos a su sacrificio, creo que en el mundo esta situación se produce cotidianamente, es decir, mueren personas asesinadas que no se defienden porque no pueden o no quieren, quizás esperando la compasión del verdugo: desde las olvidadas guerras de África a los desaparecidos en Chile y Argentina, desde los campos de concentración nazis a la mayoría de los muertos de ambos bandos en nuestra Guerra Civil. Quizás la única diferencia es que a estos últimos no se les atribuyen milagros.
Bien, pero centrándonos en la celebración de nuestro Santo Patrón y en la doctrina religiosa que aprendí, no se si bien o mal, el ser humano en su paso por la Tierra no debe tener otro objetivo más que hacer méritos para poder llegar en condiciones inmejorables a la hora de la muerte y disfrutar eternamente de la presencia de Dios. Desde este punto de vista hagamos actos religiosos, vayamos a misa, procesionemos, recemos, pídámosle al Patrón que interceda por nosotros ante Dios, aunque si hemos sido buenos no lo necesitemos, e incluso hagamos alguna frugal comida de confraternización, etc. No hace falta actos de obstentación ni grandes inversiones en trajes, ni en comidas ( la gula es muy peligrosa y llama a la lujuria que es peor), es mucho mejor darle ese dinero a Cáritas para que lo reparta entre los pobres y así, con nuestro sacrificio, estaremos contribuyendo al segundo mandamiento "Ama a tu prójimo como a tí mismo". Todavía mucho mejor sería que ese día trabajásemos y el producto de nuestro sudor se lo diésemos otra vez a Cáritas.
Claro todo esto lo hace quien siente la religión como San Marcelino y alcanzar ese nivel es muy difícil.
Con lo religioso convive lo pagano. Hay que ir a misa y a la procesión pero con el mejor traje (conocí a una persona que se fue un verano del pueblo disgustada porque no había estado suficientes domingos para lucir los vestidos que había traido) y situándose en los puntos claves para salir en la foto. Mientras el cura nos sermonea y recita sus plegarias hablaremos con el de al lado, no en vano ya hemos oido esos rollos multitud de veces y además no los cumple ni D....s, mejor colocarnos en lugares desde los que podamos fisgar. En el momento de rezar, como mucho, diremos Amén.
Luego viene lo civil propiamente dicho, (y no sé porqué pero me parece que es lo que más nos va). A tomar el vermú, los aperitivos municipales (si puedes apuntarte es ideal pues te pones las botas gratis), la buena comida en familia, los juegos populares y las verbenas.
Me parece que lo religioso pertenece a la esfera de lo íntimo y de los sentimientos mas profundos de algunos seres humanos y desde este punto de vista si se tiene devoción al patrón hay que festejar su día, incluso con una comida y juegos populares.
Y opino que con un día basta para los habitantes que puede haber un martes dos de junio en el pueblo, aunque no pongo inconveniente para que se festeje todos los días que se quiera.
Pero creo que el pueblo son más que los que no tienen nada que hacer o pueden no hacer nada ese día. Hay personas que trabajan fuera, hay personas que trabajan y residen fuera todos los días laborables de la semana, hay niños que tienen colegio y están en epoca de final de curso y a todos estos no se les da la posibilidad de participar en unas fiestas del pueblo, fiestas que no tienen obligatoriamente que estar ligadas a lo religioso, pues seguramente un cincuenta por ciento de los habitantes no lo son. Esta me parece una actitud muy excluyente que no beneficia en nada los intereses de Espeja.
En definitiva, propongo:
  • Que se mantenga el día de San Marcelino como una fiesta eminentemente religiosa.
  • Que se celebre la fiesta civil en el viernes y sábado más próximos a San Marcelino o mejor aún, que se fijen dos días en el mes de agosto para que todos los veraneantes puedan disfrutar de ella.
  • Que si se mantiene el empeño de que la fiesta vaya con Santo, se haga el día de San Roque, o el día de la segunda fiesta de Espeja, que si no recuerdo mal andaba por el Domingo de Resurrección, o el día 15 de Agosto Virgen patrona de la parroquia.
  • Y por qué no el día de la fiesta de San Asenjo, que cae siempre en domingo. No en vano algún antepasado de ese desaparecido pueblo nos tocará. Yo reconozco alguno.