lunes, 10 de diciembre de 2007


El pasado día 5 de diciembre fuí al local de la Asociación, a lo de siempre y por el camino acostumbrado, pero no se me ocurrió mirar a la fachada de la Casa Consistorial. A la vuelta, salía con Pepe y con Dámaso, dirijo la vista al frente y veo dos cintas de plástico, como las usadas por la Policía para precintar, colocadas de una ventana a otra dando la sensación de que su objetivo es impedir el paso. Lo comento asombrado y se me dice que es porque el edificio amenaza ruina. Parece que sobre el techo de la escalera algún machón se había desprendido de su soporte.
Uno piensa, el que tiene las pelas se deja hundir la casa. A ver si va a ser verdad que en casa del herrero cuchillo de palo.

Y surgen preguntas:
  • ¿Dónde se van a realizar ahora las tareas administrativas?
  • ¿Cuál es la gravedad real del desprendimiento?
  • ¿Con qué celeridad, o lentitud, se van a emprender las obras de reparación?
  • ¿Donde podré ir a leer el borrador del acta de la sesión celebrada a finales de noviembre?
  • ¿Se van a realizar obras de acondicionamiento en otro sitio?
  • ¿Ya hay otro sitio con la sificiente infraestructura para albergar las dependencias municipales?
  • ¿Es necesario clausurar todo el edificio?.
  • ¿Se puede trasladar la oficina a la planta baja y a la vez realizar las obras oportunas?
  • ........ Se admiten sugerencias......
Supongo que se habrá solicitado en informe de un técnico que evalúe el estado real del edificio y aconseje sobre su reparación, compatibilizando el mantenimiento de la oficina en el edificio con las obras. No hay que olvidar que desplazar las oficinas supone desplazar los archivos municipales y en los traslados se pierden o deterioran cosas.